martes, 6 de marzo de 2012

Tatuaje - JJ

Algo que pasa, que se siente, que se piensa. Algo que te marca para siempre.

Algo que va más allá de un aparato que zumba e introduce pigmentos en tu epidermis.
Algo que significa más allá de lo que aparentemente muestra, más allá de lo que parece ser.

Hablar por hablar, al igual que sentir sin pasión o llevar una imagen en la piel sólo porque mola, es más o menos igual, en el sentido de que es algo superfluo y superficial.

Y, de repente, me surge una pregunta: ¿qué es la vida?
¿Qué es la vida sino el proceso de tatuar el alma?
Los eventos importantes en la vida dejan marcas profundas. Son los trazos gordos que dibujan la silueta.
La primera vez que tus labios y los de la persona que te gusta se encuentran y se acarician.
La primera vez que tu mirada se cruza con la desesperación de alguien que para dar de comer a sus hijos no ve otra opción que pedir caridad en el metro.
La primera vez que unes tu cuerpo al de una persona a la que amas y que te ama.
La primera vez que ves a un ser querido sabiendo que es la última vez que va a poder quererte de viva voz.

Pero no todo son primeras veces, aunque haya una primera vez para casi todo.
El problema de las primeras veces cuando te marcan de esa manera, es que las últimas veces (pues todo lo que tiene principio termina teniendo fin).
Los eventos importantes de la vida no son únicamente primeras y últimas veces. Si la pasión nos acompaña, cada paso se puede convertir en un gran momento.

Y luego están los detalles. Todo, por superfluo e irrelevante que parezca nos va haciendo mella. Nos va desgastando, como el agua que gota a gota llega a perforar la roca más resistente. Pero también todo, por superficial y poco importante que parezca nos va construyendo, como el agua que gota a gota va dejando sedimentos hasta formar una montaña. Así, los detalles colorean el dibujo que simultáneamente se va conformando con los trazos gordos.

La vida es un tatuaje que nunca está terminado. Verlo como algo estático sería un error. La vida inmutable no es vida, sino muerte. La estabilidad es algo en cuyo nombre se han cometido verdaderos actos abyectos.
También en pos de ella se han realizado grandes descubrimientos.

Un verdadero tatuaje no es un adorno, no es algo para simplemente verlo. Es algo que forma parte de nosotros, somos nosotros o parte de nuestra esencia en mayor o menor medida.
Y el mío tiene forma de una tortuga con una clave de sol grabada en el caparazón. Y muchos, muchos colorines. ¿El tuyo?


1 comentario:

  1. Me gusta el símil tatuaje-vida,la verdad es que es una buena forma de explicar los sentimientos humanos y la dualidad primera vez-cómo te marca para las demás veces.
    Aún no he averiguado exactamente qué forma tiene mi tatuaje,estoy en ello!

    ResponderEliminar