martes, 24 de enero de 2012

Metas - MN

Trenes, todos hablan de trenes, trenes que pasan que no vuelven… ¿Qué dicen?

Nosotros somos los trenes, salimos de una estación presurosos, con incontables vagones vacios que ansiamos llenar hasta que rebosen, pasamos por estaciones y estaciones, hay las que nos van completando ese vacío de vagones, y quitándonos los vagones vacíos. Los trenes tendemos a completar el vacío o hacerlo desaparecer, pero que no nos pregunten el porqué, quizás el no saber el porqué buscamos rebosarnos no acabamos de hacerlo nunca.
Claro, también hay un segundo tipo de estaciones que directamente nos ceden vagones rebosantes, que nos llenan el vacío que ya existía en los que poseíamos, nada más empezar nuestro recorrido, por la mitad o cuando estemos al filo de concluirlo. Y por último, hay un tercer tipo de estaciones, estas aparentemente no nos aportan nada, ni nos quitan, aparentemente, debido a que suelen posicionarse en rectas donde los trenes más rápido van, son pequeñas, pero también aportan en caso de saber parar. 

Nunca, antes de ponerme a escribir esto, había pensado en el concepto de metas. Y esto debe suceder con  frecuencia, pese a que todos hablamos de la ilusión, y efectivamente todos lo hacemos (Pues yo quiero… / A mi me gustaría…) y con estas ilusiones identificaría al primer tipo de estaciones que he hecho referencia.
Pongamos que el tren, nosotros, cuanto más cargados, de ilusiones, vamos más rápido avanzamos o queremos avanzar. Entonces pongamos que los vagones son las ilusiones y en cuanto se llenan se cumplen, por ello estas estaciones o nos retiran las no cumplidas, o nos conceden las que podemos cumplir.
 
El segundo tipo de estaciones. Ya anteriormente hablé de mi concepto de Ego y del de Fidelidad y creo que a esto se le puede sacar relación. Pensando que un tren, conformado solo por una locomotora, no es nada. Y que no se puede conformar a una persona solamente de ilusiones y experiencias. Veo gran referencia entre este segundo tipo y relaciones (Amistades, intimidades…) Claro, los vagones que adquirimos de por sí rebosantes son las personas que, siempre, nos aportarán algo.

El tercer y último tipo de estaciones, son los que normalmente planteamos como, única oportunidad. Creo que tampoco hay que darle mayor importancia a este apartado, todas las estaciones nos aportan algo, esa es la esencia, cada una de manera distinta.

Yo no soy quién para decir que puede ser considerado meta y que no. Porque según cada persona, y cada persona es un mundo, en el sentido más literal de la palabra. Para una persona puede ser dormir en una cama, y para otra aumentar de la forma que sea su cuenta bancaria… Generalmente, en un mundo tan materialista, todo busca la felicidad, pero eso me arriesgo a decirlo, se busca de forma ficticia. Pese a lo que nos digan nos seguiremos refugiando en nuestros juegos efímeros. Normalmente no seremos capaces de admitir la importancia que tienen las personas en la consecución o cambio en nuestras metas, y si dejamos pasar un pequeño detalle que conlleva una gran oportunidad lo negaremos, lo negaremos y con esta negación perderemos una y otra oportunidad. Abandonemos nuestra vista del final y seamos realistas, siendo optimistas para el futuro sin vivir para el futuro.

¿La meta es la felicidad? La meta es el camino
En el camino se puede ser feliz, la meta no es el final, la meta es la satisfacción de saber que hacíamos lo que debíamos, la satisfacción de sabernos amados por ser, no por estar ni parecer. Por ser nosotros mismos, fuera de títulos, apelativos ni ningún adjetivo.

La verdad  es que nos hablan de metas desde niños ¿Qué quieres ser? Y casi todos dicen una profesión, algo idílico. Yo quiero ser yo con los míos, fiel como siempre y seré feliz porque es mi esencia.

No descarrilen.

1 comentario:

  1. Los humanos como tales seres necesitan la ayuda de otras personas para alcanzar sus metas,y si no es así,sería un caso extraño,muy extraño,pero no sé si malo.
    También he pensado sobre lo que es la felicidad para cada uno,es decir,su meta: una persona que viva en la miseria piensa que será feliz,y probablemente lo sea,simplemente con tener un hogar y trabajo dignos.Sin embargo,alguien que ya tenga esto último,tendrá a su vez una meta sueperior,que será ya la lujuria. Y así sucesivamente,el ser humano nunca se conformará con lo que tiene,siempre es ambicioso,demasiado a veces.
    Claro que puede haber,y las hay,personas que sí saben,como tú dices,que la meta es el camino,y que hay estaciones quedan,otras que quitan y otras que ni fú ni fá,pero así son las cosas.
    Intentaremos no descarrilar!

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